Happy Heralds, Inc¿Sabe Usted? ¿Sabe
usted lo que es la vida eterna? ¿Le han explicado alguna vez exactamente lo que es la
vida eterna y como uno la puede obtener?
¿A caso no? Por favor, antes de que se
desista a leer este tratado o lo arroje a la basura, usted tiene un deber consigo
mismo de tomarse unos minutos para que se
entere de la verdad más importante que usted enfrentará en su vida. En Israel, un dignatario joven y rico que estaba
confundido y equivocado acerca de lo que es la vida eterna, una vez se le
acercó al Mesías, el Señor Jesucristo, y le preguntó como podía heredar la vida
eterna.Aunque este joven apreciaba el valor de la vida eterna, él no sabía como
la podía obtener. De esta misma forma, hoy día también muchas personas pierden
la oportunidad de obtener esta posesión más preciosa. Amigo, ya no sea uno de
ellos. Tómese unos minutos y permítame explicárselo. Cuando Dios creó los cielos y
la tierra, Él creó varias clases de vida: la vida vegetal, la vida animal y la
vida humana, cada una según su propia género. Al crear la vida humana, Dios
hizo al hombre con la capacidad de que pudiera vivir para siempre en su cuerpo
humano (Génesis 2:7). Dios sopló dentro de Adán, el padre de todos nosotros, y el hombre se
volvió un alma viviente o eternamente existente. Dios le permitió a Adán elegir entre la vida o la muerte. Adán tenía
que escoger entre comer el fruto del árbol de la vida y así vivir para siempre
o comer del fruto prohibido del árbol del conocimiento del bien y del mal, lo
cual es sin duda la muerte (Génesis 2:16, 17 ref. 3:22). Adán decidió
desobedecer a Dios y así escogió la muerte. Existen tres clases de vida y tres clases de
muerte. En el pasado y aun hoy, los hombres han optado por el mal y la
desobedencia hacía Dios. Por lo tanto, el resultado es la muerte en vez de la
vida. Sin embargo, Dios ha dado una sola elección, de tal modo que el hombre
pueda recibir vida eterna. Para entender claramente como
se obtiene la vida eterna, es necesario comparar las tres diferentes clases de
vida y de muerte. Las tres clases de muerte son: la muerte física, la muerte espiritual y la
muerte eterna. Las tres clases de vida son: la vida física, la vida espiritual
y la vida eterna. La vida es una unión y
la muerte es una separación. La vida física es la unión del alma y el espíritu
del hombre con el cuerpo. La muerte física es una separación del alma y el
espíritu del hombre del cuerpo. “Y de la manera que está establecido para los
hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio…” (Hebreos 9:27). La muerte espíritual es la separación del alma y el
espíritu del hombre de Dios (Efesios 2:1-5). La vida espiritual es la unión del
alma y el espíritu del hombre con Dios, por medio de la muerte del Señor
Jesuscristo por nuestros pecados. Él derramó su preciosa sangre en la cruz del
Calvario para redimirnos o comprarnos de vuelta del dominio del pecado y de la
esclavitud de Satanás. Luego Jesús resucitó de entre los muertos y ascendió al
Cielo para aplicar su sangre sobre el asiento de misericordia para perdonar y para
justificar (es decir, para declarar justo y libre de toda culpa) a todo aquel
que confía en Él. La muerte eterna es la re-unión del alma y el
espíritu del hombre desobediente, con un cuerpo resuscitado que jamás volverá a
morir—vivirá separado de Dios para siempre. Estará con el diablo y sus ángeles para ser castigado y condenado en
un lugar específico, el Lago de Fuego eterno (Romanos 6:23; Apocalipsis 21:8;
20:10-15; Mateo 25:41). La vida eterna es la re-unión del alma y el espíritu
del humano obediente que confía en Cristo, con un cuerpo resucitado que jamás
morirá en unión con Dios para siempre en un lugar específico, el Cielo, el
Paraíso de Dios. Esto se hizo posible através de la muerte de sacrificio
agonizante y de sustitución, la sangre derramada del Señor Jesucristo en la
cruz del Calvario hace casi dos mil años, y su gloriosa resurrección, ascensión
y ministerio como sumo sacerdote al ofrecerse a sí mismo y su sangre a Dios. La vida eterna puede ser suya de
forma gratuita de parte de Dios si usted decide obedecerle y: 1)
Arrepentirse
de sus pecados y desobedencia, y acude a Dios. (Hechos 17:30; Lucas 18:13; 1
Tesalonicenses 1:9,10). 2)
Confesar su culpabilidad y pecaminosidad y le pide a Dios misericordia (Lucas
18:13), 3)
Depositar sin condiciones toda su confianza en Jesucristo, creyendo que Él
murió por usted, y que resucitó de entre los muertos, y ascendió al Cielo, para
aplicar su sangre sobre el asiento de misericordia para librarlo de toda culpa.
(Romanos 10:9; Hebreos 9:14, 24-28), 4)
Aceptarlo como su único Señor y Salvador (Juan 1:12; Colosenses 2:6). 5)
Confesar pública y abiertamente (Romanos 10:9-10; Mateo 10:32, 33) como Él lo salvó. De esta forma, tanto la vida
espiritual como la eterna, pueden ser suyas en este mismo momento si usted
sigue estos cinco pasos de salvación. O si decide continuar en desobediencia y
rehusa acudir a Cristo, experimentará la muerte eterna. Decídase a obedecer
¡AHORA! Y luego comuníquese con nosotros para poderle ayudar en su crecimiento
espiritual en Cristo. Dr. Fred
Wittman Para ayuda espiritual y
copias adicionales, escriba a Happy Heralds, Inc., P. O. Box 460, Nottingham,
PA 19362 USA Click here to see the list of all the Gospel tracts Send mail to Info@HappyHeralds.org
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